La Casa de las Palmeras en la isla de Mainau

© Insel Mainau/Verena Kopatsch

Un palacio de larga vida útil para palmeras y personas

Desde 1998 un extraordinario edificio de PLEXIGLAS® en la isla de las flores de Mainau protege las valiosas plantas. Durante todo el año está expuesto a las inclemencias del tiempo, lo que haría que otros plásticos cobren rápidamente un aspecto deslucido, pero no así PLEXIGLAS®.

Ya en el año 1867, el Gran Duque Federico I de Baden encargó la construcción de un invernadero desmontable en la isla de Mainau en el Lago de Constanza, para proteger así su colección de plantas exóticas durante las estaciones frías del año. Su bisnieto, el conde Lennart Bernadotte, mandó construir en 1968 la primera Casa de las Palmeras. Treinta años más tarde, las majestuosas palmeras se habían vuelto demasiado grandes, por lo que fue necesario un nuevo edificio. Este también debía poder desensamblarse cada primavera y volver a ser construido en el otoño, sin embargo, las condiciones han cambiado.

Máximas exigencias para la construcción y los materiales

Thilo Üblagger, ingeniero y director de k-tec Thermoforming Solutions en Radstadt, Salzburgo, es especialista en jardines botánicos. Su empresa ya había realizado proyectos similares en Zúrich y Graz, pero la Casa de las Palmeras en la isla de Mainau fue para él, a finales de los años 90, el primer edificio de este tipo proyectado como solución temporal. Para Üblagger esto significó “principalmente un desafío físico-constructivo”, tanto por la propia construcción como por los materiales utilizados: “La construcción completa tenía que ser fácil de desmontar y el material debía ser lo suficientemente robusto como para resistir los frecuentes procesos de montaje y desmontaje”. La empresa se decantó por planchas de PLEXIGLAS® 0F00 con un grosor de 6 milímetros, que fueron montadas como cubiertas dobles en los 140 elementos fabricados individualmente para la fachada y el techo.

PLEXIGLAS® tiene un efecto excepcionalmente positivo sobre el crecimiento de las plantas.

Thilo Üblagger
director de k-tec GmbH

Además de su resistencia a la rotura, Üblagger destaca el “efecto excepcionalmente positivo de PLEXIGLAS® sobre el crecimiento de las plantas”, ya que “por un lado es estable a los rayos UV y por otro ofrece una translucidez óptima para la generación de clorofila”. De este modo, la Casa de las Palmeras no solo tiene un aspecto impresionante, sino que también ofrece en aproximadamente 1.300 metros cuadrados unas condiciones óptimas para distintas especies, destaca también el director del jardín de Mainau, Markus Zeiler: “La construcción del techo es ondulada y tiene tres alturas diferentes de entre 6,60 y 17,40 metros. Así, las palmeras canarias de hasta 16 metros de altura cuentan con suficiente espacio y las plantas más pequeñas en las zonas más bajas no pasan desapercibidas”.

Exposición de orquídeas en la recién reformada Casa de las Palmeras de Mainau

Exposición de orquídeas en la Casa de las Palmeras

Esplendorosas flores bajo PLEXIGLAS®: En la tradicional exposición de orquídeas, celebrada en la primavera de 2018 en la recién reformada Casa de las Palmeras, además de la exposición botánica permanente, se expusieron más de 3.000 orquídeas.

© Insel Mainau/Peter Allgaier

De un uso estacional a un edificio utilizable todo el año

En comparación con el modelo anterior, además del tamaño del edificio aumenta también el trabajo de montaje y desmontaje. Dado que, entretanto, la Casa de las Palmeras se ha convertido también en un popular lugar de celebración de eventos, ya no se realiza el montaje y desmontaje cada año, sino solo a intervalos irregulares, como ocurrió recientemente con la inspección exhaustiva de 2017. Durante la misma, algunas de las piezas tuvieron que ser reparadas o sustituidas completamente, mientras que los elementos de PLEXIGLAS® tan solo fueron objeto de una limpieza a fondo con un limpiador a presión y la aplicación de un pulimento protector de cera.

“Esto es un verdadero cumplido para el PLEXIGLAS® como material”, destaca Üblagger. “Una vez más se ha demostrado que PLEXIGLAS®, gracias a su superficie libre de poros, tiene un altísimo grado de autolimpieza y que incluso bajo la influencia de las inclemencias del tiempo mantiene la calidad extremadamente homogénea de su superficie durante décadas”. En la Casa de las Palmeras se puede apreciar otra característica del cristal acrílico de marca que lo diferencia de la mayoría de los demás plásticos: la protección UV integrada del PLEXIGLAS® transparente e incoloro evita cualquier tipo de amarilleamiento. Así, PLEXIGLAS® ofrece incluso después de décadas de uso un elevado rendimiento luminoso en el interior del recinto.

Otra década más

Como resultado de la inspección, se ha asegurado la permanencia de la Casa de las Palmeras directamente al lado del palacio barroco en la isla de Mainau hasta el año 2028, según afirma Zeiler, director del jardín de Mainau. No obstante, se está buscando una nueva ubicación en la isla para la construcción de una nueva Casa de las Palmeras, de tal forma que el palacio barroco con terraza y jardín recupere nuevamente su aspecto clásico. De todas formas, Thilo Üblagger está firmemente convencido de que el revestimiento exterior de PLEXIGLAS® hubiese perdurado por mucho tiempo más: “Si lo observásemos dentro de 30 años, podríamos comprobar que el material no presenta cambios visibles”.