Planeador de Heinkel con cubierta de PLEXIGLAS®

© Evonik Industries AG, Konzernarchiv Hanau

Un hito en la historia de la aeronáutica

Surcando los cielos a mayor altura, más rápido y más seguro: esto solo es posible con los materiales correctos, como p. ej. con PLEXIGLAS®. De este material se fabrican ya desde los años 30 cubiertas curvas para aviones.

Gracias a la utilización del por aquel entonces nuevo material de la empresa Röhm & Haas, hoy Röhm, la construcción de aviones experimentó un desarrollo vertiginoso. Mientras anteriormente el piloto se encontraba en una cabina abierta, protegido solo por un pequeño parabrisas, PLEXIGLAS® hizo posible la construcción de cubiertas curvas. Esto era además necesario para poder aumentar la velocidad y alcanzar una mayor altitud, puesto que en estas situaciones el piloto está expuesto a una mayor resistencia aerodinámica, temperaturas más bajas y una disminución de la presión atmosférica.

Un material resistente

En un principio se utilizó PLEXIGLAS® en la construcción de aviones debido a su bajo peso, el cual era solo la mitad de los cristales de silicato utilizados hasta entonces. Sin embargo, al mismo tiempo era también más resistente. Rápidamente quedó claro: el material era capaz de más. PLEXIGLAS® es resistente a la intemperie y robusto, lo cual es especialmente importante en altitudes de hasta 15.000 metros. A esta altura el material debe resistir enormes cargas mecánicas y térmicas. No obstante, PLEXIGLAS® puede ser fresado, cortado y pulido, así como también moldeado con facilidad: las condiciones ideales para la construcción de aviones.

Velocidades máximas gracias a PLEXIGLAS®

Poco después de su descubrimiento, los constructores de aviones sacaron partido de las diversas propiedades del nuevo material. Una de las primeras aplicaciones fue el acristalamiento cerrado de PLEXIGLAS® en el He 70 de Heinkel: gracias a la cubierta aerodinámica se redujo la resistencia del aire, permitiendo así un aumento de la velocidad.  La máquina se convirtió de esta forma en la máquina comercial más rápida del mundo y alcanzó una velocidad máxima de 362 km/h.

Planeador Heinkel He 70 con cubierta de PLEXIGLAS®

Un adelantado a su tiempo

Con el Heinkel He 70 se establecieron varios récords de velocidad, por lo que recibió el sobrenombre de “Rayo”. Esta nave tenía espacio para cinco pasajeros y un piloto. Al diseño aerodinámico contribuyó también el primer tren de aterrizaje retráctil del mundo.

© Evonik Industries AG, Konzernarchiv Hanau

Un material imprescindible

Gracias a sus propiedades, PLEXIGLAS® se convirtió en un material imprescindible para el vertiginoso aumento de la importancia de la aeronáutica. Hasta el día de hoy, el cristal acrílico de marca de Röhm es un importante elemento en la construcción de aviones y es utilizado p. ej., para las ventanillas de cabina de los aviones de pasajeros y como parabrisas o cubiertas de aviones deportivos y planeadores.