Zwei Klangleuchten „Sapphire Voice“

© Atelier Azur/Regine Haunschmidt

La belleza del sonido

Las novedosas lámparas sonoras aúnan una excelente calidad de sonido con un diseño individual. Gracias a PLEXIGLAS®, los altavoces no solo tienen una apariencia atractiva, sino que, como objetos luminosos, son el foco de todas las miradas.

Negros, marrones, con forma de paralelepípedo: ese es el aspecto que presentan la mayoría de altavoces. Incluso los altavoces de diseño pueden reconocerse sobre todo como lo que son: simples aparatos funcionales. En cambio, la novedosa lámpara sonora austriaca “Sapphire Voice” es un objeto artístico que aúna una estética deslumbrante con un sonido fuera de serie.

Sin compromisos

“Nuestra meta era unir el arte, la tecnología y el diseño. Por ello, al crear nuestra lámpara sonora no hemos tenido que hacer ningún compromiso entre la obtención de una excelente calidad de sonido y un diseño individual”, señala Regine Haunschmidt, creadora de la lámpara sonora en su taller Azur en colaboración con su marido Dietmar y el experto en alta fidelidad Thomas Huber de klangzone.at. La artista experimenta desde hace muchos años con cristal acrílico, deformándolo, calentándolo hasta que se forman burbujas o iluminándolo. Así cobran forma esculturas fascinantes que son tan excepcionales como lo son estas lámparas sonoras hechas a mano.

PLEXIGLAS® grabado

El patrón luminoso hace de cada altavoz un modelo único. Esto se debe a que Regine Haunschmidt graba a mano las líneas en la plancha de PLEXIGLAS® y, en combinación con la luz, el altavoz se convierte en una impresionante escultura luminosa. Esta impresión óptica se obtiene debido a las óptimas propiedades de conducción de la luz de PLEXIGLAS®: la plancha de cristal acrílico de calidad conduce la luz de los LED de manera uniforme desde el pedestal hasta el conjunto de la pieza, desde donde sale a través de las zonas grabadas. “Esta calidad óptica es el motivo por el que utilizamos PLEXIGLAS® para nuestras lámparas sonoras: es sencillamente el material que mejor conduce la luz, y además de eso es totalmente incoloro y transparente”, explica Haunschmidt. Pero esa transparencia incolora no solamente hace que el patrón iluminado sea agradable a la vista; el altavoz se integra discretamente en su entorno aun estando apagado.

Tecnología en un espacio reducido

“Dado que la estética está en primer plano, no teníamos demasiado espacio para los componentes tecnológicos”, comenta Dietmar Haunschmidt, quien junto a Thomas Huber estuvo experimentando hasta que consiguió ocultar los componentes en el pedestal y el pequeño panel sonoro de madera en la parte superior del altavoz. Huber, que desde hace 25 años trabaja en el ámbito de la reproducción de la música con la máxima fidelidad al original, quedó satisfecho con el resultado: “la calidad del sonido es realmente buena”, subraya el desarrollador de audio. “Las lámparas sonoras proporcionan una experiencia de sonido envolvente y al mismo tiempo constituyen un elemento de diseño excepcional”. La belleza del sonido, gracias a PLEXIGLAS®.