© Acrysign Kunststoff Technik GmbH

Una base brillante para coches de gran valor

Los modelos más recientes, que los fabricantes de automóviles presentan anualmente en las principales ferias, entusiasman a los visitantes. A ello contribuyen también las superficies para exposiciones de PLEXIGLAS®.

Andreas Szak, gerente de Acrysign Kunststofftechnik GmbH, revela en esta entrevista cómo con ayuda de un compuesto de PLEXIGLAS® Optical HC, el cristal acrílico de marca de Evonik, e insertos especiales puso en escena un coche deportivo de forma muy lograda.

No solamente son coches lo que año tras año puede verse en las grandes ferias de automóviles de todo el mundo. También son los últimos adelantos técnicos de los fabricantes de automóviles, las ideas perfeccionadas de los diseñadores y los sueños de la infancia de los visitantes. Se trata de visiones y sentimientos, y también de atención. Miles de visitantes se agolpan a través de los pabellones, y cada expositor quiere que su presentación sea la que más atención acapare. Los modelos, pulidos con un brillo intenso, se muestran así bajo una luz espectacular, con una música adecuada y en el marco de un animado programa. Esto garantiza bonitas fotografías, que saltan a la vista en la cobertura informativa y sirven como publicidad gratuita.

Un suelo de feria que destaca entre la masa

En la competencia por llamar la atención, el diseño juega un papel importante en los stands de feria: gracias a conceptos perfeccionados, los expositores logran fascinar y sorprender cada año a los visitantes con algo nuevo. Todo está permitido: los stands son tan individuales como los modelos expuestos. Mientras que los ojos de los visitantes están acostumbrados a ver alfombras, madera y otros suelos lisos, los suelos compuestos, por ejemplo, son el blanco de todas las miradas. Éstos se componen de dos materiales distintos, consiguiendo así efectos especiales.

Sr. Szak, ¿qué prestaciones deben tener los materiales para instalaciones de ferias en salones del automóvil?

Naturalmente, lo primero es el aspecto: los materiales deben ser de buena calidad y procesarse minuciosamente. Pero sobre todo deben soportar el peso de los coches y el calzado de los visitantes, por lo que es imprescindible que sean resistentes a los arañazos.

Usted ya ha llevado a cabo algunos proyectos en instalaciones de ferias. Por ejemplo, montó para Audi un suelo para el Salón del automóvil de París que relucía bajo la luz como si estuviera hecho de diamantes. ¿Por qué se buscaba este efecto?

La meta final era presentar los coches como objetos de gran valor. Esto conlleva, entre otras cosas, mostrar un coche deportivo de gran potencia, y eso quiere decir un coche que no esté hecho precisamente para ir a hacer la compra. Los visitantes asocian un modelo así a la velocidad, la aventura y el lujo.  Por eso se nos ocurrió la idea de crear una superficie muy brillante con un efecto de profundidad.

Acerca del proyecto

Audi AG encargó a través de una empresa de instalaciones de ferias la concepción del stand de feria para el Salón del automóvil de París de 2009 a la agencia de marcas Schmidthuber & Partner de Múnich, que a su vez implicó a Acrysign Kunststofftechnik GmbH para su realización.

¿Cómo lo llevó a cabo?

Con carburo de silicio. El compuesto químico de silicio y carbono tiene una estructura similar a la de un diamante, y también posee la misma característica: reluce una barbaridad, y con tonos negros, azules y rojos. No obstante, necesitábamos también un material adecuado alrededor para poner bien de relieve las propiedades relucientes del carburo de silicio. Por ese motivo, nos decantamos rápidamente por el producto de marca PLEXIGLAS® Optical HC. Cuenta con una magnífica transparencia a la luz, garantizando así el brillo. Además, es sumamente resistente a los arañazos, algo muy importante en un suelo de feria.

¿Cómo realizó el trabajo?

El suelo está compuesto por tres capas: arriba y abajo, de PLEXIGLAS® Optical HC, y en medio están los insertos vertidos en resina. Las planchas de PLEXIGLAS® nos llegaron ya cortadas a medida, los insertos los creamos nosotros mismos. Por último, pegamos las tres capas entre sí: arriba y abajo, PLEXIGLAS®, en medio, carburo de silicio. El resultado fue un suelo con un peso de 1.500 kilos, 20 metros de largo y 3 metros de ancho.

¿Y cómo lo transportó hasta el pabellón?

Eso fue relativamente sencillo, ya que el suelo está compuesto por 35 planchas individuales que pueden colocarse fácilmente unas junto a otras in situ.

¿Cuál fue para usted el mayor desafío en la realización del suelo?

Las cuchillas desafiladas. El carburo de silicio es, de hecho, un abrasivo, y eso hizo que el fresado resultara muy pesado. Por lo demás, todo transcurrió sin dificultades: dos semanas y el suelo de feria ya estaba listo.