Los investigadores Jakobsen en el submarino LULA1000 bajo el agua

© Stiftung Rebikoff-Niggeler

Pasión por las profundidades submarinas

Kirsten y Joachim Jakobsen se sienten como en casa bajo el agua: con el submarino LULA1000 con una cúpula de observación de PLEXIGLAS®, el matrimonio investiga las profundidades del océano y sus criaturas.

Con apenas cinco años de edad Joachim Jakobsen ya había realizado su primera inmersión. En la actualidad, él y su mujer Kirsten exploran incluso las profundidades submarinas. Desde 2013 se hallan en busca del legendario calamar gigante. Sin embargo, hasta la fecha no han encontrado al Architeuthis. Pero esto no parece hacer mella en estos investigadores, que pretenden seguir la pista del coloso de las profundidades con una nueva estrategia. En esta entrevista, los Jakobsen cuentan cuáles son sus planes y por qué estos tan solo pueden dar resultado con su LULA1000 con una cúpula de observación de PLEXIGLAS®.

Kirsten und Joachim Jakobsen

Investigadores apasionados

El matrimonio Jakobsen explora conjuntamente desde hace ya muchos años el mundo submarino y se aventura en la búsqueda de submarinos desaparecidos y criaturas de las profundidades. En 1994 fundaron en la isla de Faial, en las Azores, la fundación sin ánimo de lucro Rebikoff-Niggeler. De esa manera continúan el legado de los pioneros de la exploración submarina Dimitri Rebikoff y Ada Rebikoff-Niggeler. Para conocer el hábitat de las grandes profundidades, ambos se sumergen con su submarino LULA1000 a profundidades de hasta 1.000 metros.

© Christoph Bauer / Evonik Industries AG

Señor Jakobsen, ¿cuándo se le ocurrió la idea de construir un submarino?

Joachim Jakobsen: Suena extraño, lo sé, pero cuando era un niño, mientras recorría en coche con mi familia la región de Eifel, vi un tractor que transportaba un depósito de abono, que básicamente es un recipiente a presión con un acceso en la parte superior. En ese momento me dije a mí mismo: si se le colocara por delante una ventana de PLEXIGLAS®, el resultado sería un submarino.

La cúpula de PLEXIGLAS® en el LULA1000

Para la cúpula de observación del LULA1000 se moldeó un bloque de PLEXIGLAS® de aproximadamente 1.000 kilogramos. Esta posee una forma convexa que ofrece una visibilidad de 150 grados. A 1.000 metros de profundidad existe una presión de 1.000 toneladas por metro cuadrado. Una presión que un cristal no podría resistir. La plancha de PLEXIGLAS® fue trabajada hasta su forma final por la empresa especializada en el procesamiento de plásticos Heinz Fritz, quienes fabricaron la sofisticada cúpula mediante un proceso de lijado y pulido.

Un plan muy ambicioso para ser tan solo un niño.

Joachim Jakobsen: Lo cierto es que me crié con la construcción de submarinos. Mi padre trabajó para los pioneros de la inmersión Dimitri Rebikoff y Ada Rebikoff-Niggeler. La inmersión era algo cotidiano. Con cinco años me regalaron mi primer equipo de buceo y busqué los huevos de Pascua bajo el agua.

No obstante, de los huevos de Pascua a las grandes profundidades hay un paso muy grande.

Joachim Jakobsen: Cierto. La verdad es que hubo un paso intermedio. Antes del LULA1000 tuvimos el LULA500. Tenía una concepción distinta, por ejemplo, podía desplazarse sobre el agua con un motor diésel. Pero sobre todo tenía una cúpula de observación que no satisfacía nuestras exigencias en cuanto a la óptica, y con la que tan solo era posible sumergirse hasta 500 metros de profundidad. Por esos motivos, lo teníamos claro: el LULA1000 debía tener una cúpula de PLEXIGLAS® altamente transparente y extremadamente estable.

Lo teníamos claro: el LULA1000 debía tener una cúpula de PLEXIGLAS® altamente transparente.

Joachim Jakobsen
investigador

Con esa idea se dirigió entonces directamente a Evonik en 2010. ¿Cómo reaccionó el fabricante del cristal acrílico de marca a este encargo?

Joachim Jakobsen: Primero se quedaron atónitos. Hacía ya tiempo que se producían en Weiterstadt los bloques gruesos y perfectos, pero una deformación como la requerida para una cúpula de observación de PLEXIGLAS® era terreno nuevo para la empresa. Wolfgang Stuber, mi persona de contacto por aquel entonces, me aconsejó que buscara una alternativa por si acaso. Pero yo me empeciné: yo quería PLEXIGLAS®, que satisfacía nuestras elevadas exigencias en cuanto a la óptica, y nada más.

Sra. Jakobsen, usted es la operadora de cámara en las profundidades del océano. ¿Ha obtenido recompensa la tenacidad de su marido?

Kirsten Jakobsen: ¡Ya lo creo! Cuando nos sumergimos por primera vez con el LULA1000, observamos un efecto increíble: la cúpula simplemente desaparece, tanto para el ojo como para la cámara. Es como si se hubiera ido. Casi todos nuestros pasajeros de inmersión nos preguntan si pueden comprobar con el dedo si la cúpula sigue estando ahí.

Cuando nos sumergimos por primera vez con el LULA1000, observamos un efecto increíble: la cúpula simplemente desaparece, tanto para el ojo como para la cámara.

Kirsten Jakobsen
investigadora

¿Pero todavía no han conseguido filmar al calamar gigante?

Kirsten Jakobsen: Por desgracia no, pero ya llegará el día. Al hacer documentales sobre animales lo que más se necesita es paciencia, y un equipo perfecto con el que poder estar listo cuando llegue el momento. No obstante, hemos filmado a muchos, muchos otros animales bajo el agua. Algunos de ellos son criaturas diminutas que hemos podido retratar con precisión absoluta gracias a la nitidez de la cúpula.

Joachim Jakobsen: Eso es exactamente lo que tanto entusiasma a los científicos que se sumergen con nosotros. Se encuentran a escasos metros de los animales en su entorno natural, seres que únicamente habían podido observar ya muertos en su laboratorio, en el mejor de los casos.

También han encontrado además, por ejemplo, un submarino desaparecido. A pesar de ello, ¿siguen buscando al calamar gigante?

Kirsten Jakobsen: Por supuesto. Para ello estamos colaborando en la actualidad con un equipo de científicos alemanes especializados en los cetáceos. Con ellos hemos permanecido por primera vez durante varios días en el mar con nuestra embarcación de apoyo y el LULA1000.

¿Cetáceos? ¿Por qué?

Joachim Jakobsen: Verá, los calamares son el plato favorito de los cachalotes. Y lo que más les gusta comer es al calamar gigante. Queremos aprovechar las aptitudes para la caza de estos titanes para aproximarnos a nuestro gran objetivo y poder filmar a un Architeuthis.

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