El fundador de la empresa Röhm & Haas y fabricante de PLEXIGLAS, Otto Röhm

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Los orígenes de PLEXIGLAS®

PLEXIGLAS® es actualmente una de las marcas de plásticos más famosas del mundo. Pero de no ser por una casualidad, tal vez el material nunca habría existido.

Los grandes desarrollos requieren siempre una pizca de valor. Valor y también la determinación necesaria fue lo que tuvo Otto Röhm (ver ilustración arriba) a principios del siglo XX cuando se dedicó a la investigación de plásticos y finalmente inventó el PLEXIGLAS® en 1933.

Valor para desarrollar

Otto Röhm

Formado como auxiliar de farmacia, Röhm (ver ilustración arriba; 1908) estudió primero Farmacia y más adelante Química en Múnich y Tubinga. En 1901 se doctoró con la tesis “Sobre los productos de la polimerización del ácido acrílico”. Seis años más tarde, fundó junto a Otto Haas la empresa Röhm & Haas. Röhm se convirtió en un pionero sobre todo en el campo de los plásticos. Desarrolló un gran número de compuestos de acrilato y metacrilato. Su mayor invento llegó en 1933, cuando él y sus empleados crearon el PLEXIGLAS®.

Se trató de una decisión valiente, puesto que la orientación hasta la fecha de la empresa fundada por Otto Haas y por él mismo no tenía nada en común con este campo de investigación. Hasta entonces, la fábrica química Röhm & Haas, fundada en 1907, comercializaba productos para la industria textil y del cuero. La investigación en plásticos, por su parte, era extremadamente costosa y no ofrecía en aquel momento ninguna perspectiva de aplicabilidad rápida.

No obstante, Otto Röhm no le dio un respiro a aquel campo de investigación. Ya en su tesis doctoral, “Sobre los productos de la polimerización del ácido acrílico” del año 1901, abordó, entre otros ámbitos, la “modificación fija”, el producto de polimerización del éster de ácido acrílico: una masa incolora, transparente y muy elástica, insoluble en el agua. Otto Röhm estaba convencido de que a partir de este material podrían surgir aplicaciones con un uso económico. Decidido a emprender la búsqueda de procedimientos adecuados para la producción de éster de ácido acrílico y sus aplicaciones potenciales, bautizó a su nuevo campo de investigación como “trabajo de caucho”.

La investigación se acelera

Tras el término de la Primera Guerra Mundial, por fin fue posible destinar mayores recursos a la investigación en plásticos. Un departamento propio de Röhm & Haas se encargó de ello en adelante. La investigación era tediosa y de coste elevado, y con frecuencia se producían explosiones. Además, algunas grandes empresas, en especial I.G. Farbenindustrie AG, dio también un enérgico impulso a su propia investigación en plásticos. En comparación con una competencia tan fuerte, el departamento de investigación de la empresa sufría escasez de personal y estaba equipado de forma rudimentaria.

La primera aplicación de plástico: LUGLAS inastillable

A finales de los años 20, los investigadores de Darmstadt lograron pese a todo apuntarse un primer éxito: por aquella época se buscaban formas de fabricar un caucho sintético, y también Röhm quería encontrar una manera práctica de hacer “caucho acrílico”. Röhm y su equipo de investigación no alcanzaron su meta, pero sí desarrollaron LUGLAS, un cristal de seguridad para parabrisas de automóviles, con el que la empresa entró en 1928 en el negocio de los acrilatos.

PLEXIGLAS® como coronación de la investigación en plásticos

En los años 30, químicos de todo el mundo dieron impulso a la investigación en plásticos a un ritmo vertiginoso. En el transcurso de una década, desarrollaron los plásticos más importantes en la actualidad. También en la empresa Röhm & Haas de Darmstadt la investigación siguió adelante. Tras los éxitos obtenidos en el campo de los acrilatos, los esfuerzos se dirigieron hacia los metacrilatos. En esta área, Röhm y su equipo lograron el éxito decisivo: así, los químicos descubrieron que el polimetacrilato de metilo (PMMA), al contrario que los acrilatos investigados hasta entonces, era un material duro y transparente.

Lo cierto es que la casualidad acudió en su ayuda. Una muestra del metacrilato de metilo monomérico (MMA) estaba depositada en un frasco en la ventana. Al quedar expuesta a la luz del día, se desencadenó una reacción de polimerización. El frasco se destruyó, pero quedó un bloque de polimetacrilato de metilo (PMMA). En ensayos posteriores fue posible polimerizar la materia prima de forma controlada entre placas de cristal convencionales y obtener finas planchas de cristal acrílico. El nuevo material recibió el nombre de PLEXIGLAS, que se registró como marca en 1933.

El nombre PLEXIGLAS®

El nombre PLEXIGLAS®

El nombre PLEXIGLAS® fue derivado por los investigadores en plástico del nombre ya existente PLEXIGUM, con el que se designaba a la resina y las soluciones de plástico de la casa. Fascinados por haber inventado un “cristal orgánico” con PMMA, lo llamaron PLEXIGLAS®. De esa forma, el componente “PLEX” para los nombres quedó establecido como distintivo genérico de marca para los productos de Röhm & Haas y Röhm.

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