© Boos & Schulz Designagentur

Diseñadores de luces

Daniel Schulz e Ingmar Boos buscan nuevos caminos en el ámbito de la iluminación. Con PLEXIGLAS® ambos diseñadores hacen que sus ideas reluzcan.

Salas de oficinas con las clásicas lámparas de rejilla: la realidad en muchas empresas es para Daniel Schulz e Ingmar Boos un horror. "Las lámparas de oficina tienen casi siempre un aspecto técnico, y muchas ni siquiera proyectan una luz agradable para trabajar. Pero esto no tiene por qué ser así", afirma Boos. "Nos hemos planteado la siguiente pregunta: ¿por qué en un despacho no puede haber una iluminación que sea funcional y decorativa al mismo tiempo?"

Preguntas como esta caracterizan desde su fundación a la agencia de diseño Boos & Schulz Designagentur (BSD): desarrollar nuevas ideas, recorrer caminos distintos; con estos objetivos ambos diseñadores fundaron en 2011 su propia empresa y desde entonces desarrollan, entre otros proyectos, conceptos para iluminación, arquitectura de interiores y caravanas.

Dos diseñadores de luces

Daniel Schulz (izquierda) e Ingmar Boos

© Boos & Schulz Designagentur

Ir un paso más allá

Todo empezó con dos titulados en diseño industrial con ideas propias para lámparas más bien clásicas: carcasa de metal, lámpara eléctrica, cubierta de lámpara. El diseño estaba muy pensado, pero tampoco era nada extraordinario. “En primer lugar pensamos mucho en el diseño y las funciones, a la manera de los fabricantes de lámparas clásicos. No obstante, así no había forma de avanzar. Nos dimos cuenta de que debíamos ir un paso más allá para poder utilizar la luz en mayor medida como un elemento de diseño”, explica Boos. Su idea: la lámpara debería permanecer en el fondo y la luz figurar en primer plano.

"La luz puede entusiasmar y hacer que se generen ambientes. Añade a los objetos una dimensión adicional de diseño".

Daniel Schulz

La técnica de LED como fuerza motriz

Mientras Boos y Schulz desarrollaban en sus ordenadores las primeras visiones de lámparas prácticas sin carcasa, recibieron el apoyo de una revolución en la técnica de iluminación: Los diodos emisores de luz (LED, por sus siglas en inglés) se van imponiendo progresivamente frente a las lámparas eléctricas convencionales. “Los LED no solamente son más eficientes energéticamente que, por ejemplo, las bombillas, sino que por su forma compacta y su potente luz unidireccional abren posibilidades totalmente nuevas para el diseño de lámparas, como por ejemplo las estructuras planas”, comenta Schulz. En base a esta técnica, los diseñadores de luz desarrollaron, entre otros modelos, dos novedosas lámparas de oficina cuya carcasa es apenas perceptible y en las que la luz se convierte en elemento de diseño en su lugar.

De la lámpara de manufactura a la producción en serie

Liviano y Cielo eran inicialmente lámparas de manufactura, fabricadas especialmente según los deseos de los clientes. Desde entonces, está previsto que ambas lámparas se produzcan en serie. Más información: www.ocari.de

De la visión a la lámpara

“Las ideas estaban ahí, pero necesitábamos socios con los que poder ponerlas en práctica”, explica Schulz describiendo los primeros pasos hacia una lámpara terminada. Por ese motivo, Boos y Schulz implicaron a señalados expertos en iluminación: para el procesamiento de plásticos, la empresa axis GmbH & Co.KG, y en el ámbito de los LED, OPTOLED LIGHTING GmbH. Pasado poco tiempo, los socios fundaron en 2012 la marca de lámparas OCARI® y desarrollaron los primeros prototipos de lámparas. Pronto quedó clara una cosa: sin un material con buenas propiedades ópticas, los conceptos no funcionarían. Finalmente, por ejemplo en Liviano la luz de una banda de luces LED solamente podía desacoplarse en líneas fresadas en el centro de la pantalla luminosa.

La elección recayó en PLEXIGLAS®. “Nos convenció no solamente por su conductividad de la luz sino también por su apariencia de gran valor y porque es fácil de procesar”, explica Schulz. Así, por ejemplo el material para Cielo no solamente se debe cortar bien y mecanizar por láser, sino que además debe deformarse para adoptar forma de cúpula. El resultado es un efecto de concentración de líneas de luz flotando libremente cuando la lámpara de PLEXIGLAS® transparente está encendida, estando apagada regresa en cambio a su aspecto discreto. Schulz: “Esto es lo que distingue para mí a una lámpara perfecta: no quiero ver una carcasa de metal, quiero ver luz cuando la lámpara está encendida”.