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Cuando el procesado se convierte en arte

Robot de fresado de cinco ejes y PLEXIGLAS® en lugar de cincel y bloque de mármol: un procesador de plástico austriaco ha reproducido la escultura más famosa de la historia del arte, el David de Miguel Ángel.

"Porque el arte no es otra cosa que dar forma al material que uno quiera", dijo el artista alemán Kurt Schwitters. Sin embargo, la elección del material no es algo que carezca de importancia: si mediante la obra de arte se desea transmitir una impresión de ligereza, emplear grandes cantidades de hormigón quizá no sea el medio más adecuado. O, si el tema abordado es el agua, la obra debe tener naturalmente un aspecto transparente; en cualquier caso, esa es la opinión del procesador de plástico austriaco Thilo Üblagger.

Así, una estatua fabricada por la empresa de Üblagger, ktec GmbH, produce casi la impresión, debido a la transparencia del material empleado, de estar compuesta por una única gota de agua enorme. Pasadas tan sólo unas fracciones de segundo, uno se percata: se trata del David del escultor italiano Miguel Ángel, en formato 1:2 y fabricado en PLEXIGLAS® original. Pero no solamente el tamaño y el material difieren de los de la famosa escultura, sino también su ubicación. Mientras que el David de Miguel Ángel, con más de 500 años de antigüedad, se guarda en la Galería de la Academia de Florencia, la escultura reproducida en el cristal acrílico de marca de Evonik está situada en una antigua central de aguas en Wroclaw, Polonia.

El original: el David de Miguel Ángel

Miguel Ángel es considerado uno de los artistas más importantes del Renacimiento pleno italiano, y esculpió la escultura entre 1501 y 1504 en un solo bloque de mármol. Se trata de la primera estatua monumental de la época, y desde 1873 puede contemplarse en la Galería de la Academia de Florencia.

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Importancia del agua

¿Por qué allí precisamente? “En 2016, la ciudad es Capital Europea de la Cultura. Esto es la actualidad más reciente, pero al mismo tiempo se quería establecer un vínculo con el pasado”, explica Üblagger. En el periodo de transición entre los siglos XIX y XX, Wroclaw o Breslau, su nombre alemán de entonces, era un importante centro de la industria hídrica en Europa. En consecuencia, en la ciudad todavía existen a día de hoy centrales de agua de noble arquitectura. “Con ayuda de la conocidísima escultura de Miguel Ángel, que parece estar hecha de agua y está situada en el vestíbulo de una central de agua de Wroclaw, nuestra intención era poner de relieve la importancia del agua para la ciudad polaca”, detalla el procesador de plástico.

Un material de construcción con forma estable

Üblagger tiene claro por qué se ha decantado para este proyecto, como para tantos otros, por PLEXIGLAS®:”Es un material de construcción que puedo calcular como si fuera acero. Con esto quiero decir que su forma es 100% estable. Al mismo tiempo, es tan transparente como el agua destilada”, afirma. Precisamente esta última característica es lo que hizo que el cristal acrílico de marca fuera el material escogido para la réplica del David para la central de aguas de Wroclaw, ya que, a fin de cuentas, simboliza la importancia del agua para la ciudad.

Antes de que Üblagger, cuya empresa, k-tec, está especializada en el procesado de plásticos transparentes, y su equipo pudieran ponerse manos a la obra, necesitaban disponer de las medidas del original. La Universidad Tecnológica de Graz realizó un escáner de alta precisión del original y redujo la escultura a una escala 1:2. Los especialistas de k-tec transpusieron a continuación los datos a un programa para un robot de fresado de cinco ejes. “Lo que hace especial a este robot es que puede desplazarse libremente por un área de 14 por 4 por 3 metros, fresando así contornos en todas las dimensiones con total facilidad”, explica Üblagger. Para esta tarea, PLEXIGLAS® permite formas sumamente exactas.

Cuando 25 se vuelven uno

Para la réplica transparente de 2,60 metros de altura de la escultura, k-tec aglutinó con ACRIFIX® 25 bloques de PLEXIGLAS® fundidos de 100, 60 y 40 mm para formar un bloque monolítico. Antes del mecanizado, el bloque totalmente homogéneo tenía un peso de 2.000 kilos.

¿Color de agua?

La máquina labró durante aprox. 450 horas los contornos del David en un bloque cúbico y monolítico hecho de bloques de PLEXIGLAS® laminados. A continuación, un cabezal de amolado de precisión se hizo cargo del lijado grueso y fino. Finalmente, los empleados pulieron la escultura a mano para darle un brillo intenso. Pasados tres meses, el David estuvo por fin listo para su viaje a Cracovia. Protegida por una funda de espuma a medida cubierta por una tela similar al terciopelo, la escultura se llevó hasta Polonia mediante transporte especial. A día de hoy, el David transparente sigue aún en el vestíbulo de la central de agua. Sin embargo, poco faltó para que no acabara pintado casi entero de color azul, para mostrar el porcentaje de agua del que está hecho el ser humano. “Por suerte fui capaz de disuadir al cliente de esa idea”, comenta Üblagger. “No habíamos fabricado una escultura transparente para después pintarla de nuevo”. Aunque esto habría sido perfectamente posible, gracias a PLEXIGLAS®.