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Como un sillar de agua

Los diseñadores australianos de Aquatonic hacen realidad piscinas de ensueño.

Playas de arena kilométricas, clima subtropical, el mar se extiende hasta donde alcanza la vista: para los habitantes de Gold Coast, la segunda ciudad del estado australiano de Queensland, el agua forma parte de sus vidas. Sin embargo, debido a las masas de visitantes que hacen de la meca australiana del turismo de mar, playa y surf una de las regiones más concurridas del país, una piscina particular resulta la opción más íntima.

Piscinas como reclamo

Y Queensland está plagada de ellas: el 17 por ciento de los hogares tiene piscina propia, y ya desde hace décadas. Muchas de las piscinas necesitan una reforma, como la de un rascacielos en Gold Coast. Tras la renovación del ático completo, parece que se haya recortado un sillar de mar para colocarlo sobre el tejado. El diseño pone de manifiesto que las piscinas no solo sirven para refrescarse, sino que también pueden ser ell centro de todas las miradas.

Con una enorme grúa hasta su destino

“El mayor reto en este proyecto fue que debíamos construir la piscina en el 27.º piso”, explica Marco Giaroli, director del estudio de arquitectura y diseño Aquatonic, encargado de proyectar la piscina. Sin embargo, Giaroli y su socio Ben Gepp son expertos en arquitectura acuática y trabajan desde hace años en proyectos con ­PLEXIGLAS®.

1,1 toneladas de peso hasta el ático. Allí, los bloques de PLEXIGLAS®, con dimensiones de hasta 7 metros x 1,4 metros y un grosor de 8,5 centímetros, conforman junto con una pared de hormigón un rectángulo de 27 metros cuadrados. A primera vista, no se aprecian las paredes, por lo que se crea la sensación de estar viendo un bloque de agua: en combinación con las vistas al mar, el resultado es espectacular.

La piscina con un magnífico panorama, incluso bajo el agua

Vista libre de distorsiones

Para este diseño, PLEXIGLAS® es el material ideal, pues es mucho más transparente que el vidrio, que tiene tendencia a adoptar un tono verde.

Marco Giaroli
Director del estudio de arquitectura y diseño Aquatonic

“Para este diseño, PLEXIGLAS® es el material ideal, pues es mucho más transparente que el vidrio, que tiene tendencia a adoptar un tono verde”, explica Giaroli. Tampoco los nadadores han de temer que sus cuerpos parezcan objetos deformes en la piscina transparente: “Como PLEXIGLAS® tiene el mismo índice de refracción que el agua, aunque los cuerpos no aparezcan en el lugar correcto, no se ven desfigurados y el color es fiel”, afirma Giaroli.